[ES] Un Trillon de Años y la Filosofia de los Numeros


Antes de empezar, me gustaría avisarle al estimado lector que– como ya se habrán dado cuenta– esta nota está escrita en español. Para mis lectores Americanos, para quienes ya escribí mucho, seguro que ya les habrá aparecido la notificación para traducir la página al inglés. O, tal vez, les sirva tanto para practicar el español leer esta nota como me sirvio a mi escribirla. De cualquier manera, espero que sea una lectura interesante.


El trillon es un número inimaginable. No es inimaginable de la misma manera que imaginar un nuevo color es inimaginable, ni de la misma manera que a un caracol le es inimaginable el calculo diferencial. El trillon se diferencia de ambas en que es parte de un sistema que nos es familiar: los números. Si nos podemos imaginar dos manzanas, y diez autos, y (tal vez un poco menos precisamente) cincuenta perros, que es lo que hace que el trillon nos sea tan indescifrable?

1 trillon, representado visualmente. El 1 en este grafico representa un solo pixel.

Si lo que buscan es la respuesta puramente científica, los humanos evolucionamos para percibir magnitudes, en vez de cantidades exactas. De hecho, puede que ni te hayas dado cuenta de que la foto de arriba ni siquiera representa un trillon (al menos, no en el español. Solo pude encontrar un grafico en ingles, donde “un trillon” representa 12 ceros, en vez del español, donde la misma palabra representa 18 ceros, una diferencia en si inimaginablemente grande). Si un cavernicola se estaba muriendo de hambre, la diferencia entre encontrar dos o tres bananas podía ser de vida y muerte. Si, en cambio, encontraba un campo lleno de frutillas, una o dos no cambiaban la conclusión de que había suficiente para alimentarlo. Por más interesante que sea la perspectiva Darwiniana, siempre me parecio mucho más interesante a mi la parte más conceptual de este fenómeno. La idea del trillon de la que surgen preguntas como esta: que nos pasaría si estuviéramos adentro del trillon? Que si viviéramos un trillon de años? Que si viviéramos para siempre?

Para muchos, solamente la idea de una vida infinitamente larga es aterradora. Y, lógicamente, este miedo está justificado. Como se podría cuantificar un miedo cuya comprensión nos resulta imposible? Aún así, sí se puede imaginar cómo sería una vida infinita: mil, dos mil, tal vez hasta un millón de años– viviendo en vivo y en directo el derrumbe de la humanidad– y después nada. ¡Y que inimaginable que es la nada! Ninguna conversación, ninguna mirada, ninguna cosa que tocar o comer o escuchar. Solo vos, en tu infinita existencia, en un interminable estado vegetativo.

La nada, como concepto, no tiene ni principio ni final.

Por esto es que nos resulta tan ajeno el trillon. Y, más matemáticamente, el infinito: no son números humanos. Son números (y conceptos, respectivamente) que sólo se encuentran cuando uno se enfrenta a esas disciplinas que demandan que uno se separe de su cuerpo y se una a lo imaginario. Disciplinas cuyo alto nivel deja de lado hasta los números en búsqueda de las “verdades.” Pero, tal vez, las verdades se nos esconden para protegernos. Tal vez, entrar a ese mundo de lo enorme, donde a cada paso es necesario sacrificar el detalle por la verdad, termina dejándonos únicamente con números. Números sin propósito, sin significado. Una cantidad infinita de dígitos vacíos.

Si te asusta la infinidad del universo, o el pasar incesante del tiempo, intentá dejar de lado esa parte de la consciencia moderna que busca la verdad sin compromiso. Sacrificá la verdad, la cual el progreso imparable de la ciencia nos insiste en buscar en todas partes, por el confort, y no lo hagas con una sensación de derrota. No existe la pérdida frente al universo. Y, tal vez, en las palabras de Descartes, la única verdad que realmente podemos confirmar es que existimos.

Leave a comment